Castiel Valdemar ILLUMINATI

Mensajes: 117 Fecha de inscripción: 18/03/2011 Localización: Donde el conocimiento llame Empleo / Cargo: Ufologo, Escritor, ocultista, médico. Frase: El poder es para las necios, yo busco el conocimiento.
 | Tema: Simple curiosidad Vie Jul 08, 2011 5:12 pm | |
| Había vivio en Unión, conocido a la hija y mujer del legendario Fury, sobrevivido a la Horda de la noche de la Legión y pertenecía a lo innombrable. Eran tiempos duros, dificiles y de renacimiento. Momentaneamente había un equilibrio pacifico pero ¿Cuanto durará...?
Entre personas inexistentes, el hombre de cabellera plateada vestía como siempre de negro, unos pantalones de vestir, una camisa larguísima, zapatos y su siempre acompañante; el bastón. Llevaba unos lentes negros haciéndole parecer un hombre ciego, pero se veía "demasiado bien" para ser ciego. Por la ciudad no se veía un alma, salvo si se miraba hacia las tiendas que rodeaban la plaza y a la gente que atendía allí. Se sentó en una de las bancas, estaba perdido, aburrido sin saber que buscar, sin saber que hacer en una ciudad como Neón que ahora debía estar llena de gente que se oponía a The Dragon y que buscaba a un joven que se suponía traería una especie de anticristo. Suspiró con pesadez en esa banca, separó sus piernas y inclinó su cuerpo hacia adelante, teniendo las manos juntas una sobre la otra sujetando el bastón y estre entre sus piernas. Su frente topó contra sus dedos pulgares y desde lejos cualquiera podría tomarlo por alguien que estaba sumamente cansado, o que estaba triste, quizás durmiendo incluso.
Debería e buscarla a ella... A este paso es mejor aceptar los cambios. No le importaba que le escuchacen, de todas formas dudaba llegase alguien que le espiara cada día de su vida como para entender mágicamente de que era lo que se hablaba el mismo. Con todo lo que ya sé... Elevó la cabeza con la mirada entrecerrada tras de sus gafas y miró hacia el frnete apoyando su nariz sobre sus manos, dejando que estas cubrieran desde su boca hacia abajo. ...No puedo quedarme con los brazos cruzados y solo mirar. Era pasada la hora de almuerzo... y avanzando. |
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