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| | | El Leviatán de Blackmore 02 | |
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Albert Wesker BLOODY RAGE

Mensajes: 284 Fecha de inscripción: 24/09/2010 Localización: Donde ningún humano o ser inferior es capaz de siquiera imaginar Empleo / Cargo: Director en jefe de SEELE Frase: Cada día, los humanos Están más cerca de la autodestrucción, yo no estoy destruyendo el mundo, estoy salvándolo.
 | Tema: El Leviatán de Blackmore 02 Jue Jun 23, 2011 6:50 am | |
| *Ya no se oía el sonido de las olas, ya no se oían los gritos, gemidos y llantos en el barco, lo único que podía rescatarse en la mente de la mujer que valientemente luchó contra una criatura jamás imaginada en esta época, era el recuerdo de la oscuridad y la niebla, y los gritos apagándose en su cabeza. Durante tiempo indefinido su mente viajó por la oscuridad como un bote de velas rotas en un mar eterno y calmo, pero a veces, cuando los recuerdos auditivos volvían, imágenes invadirían su mente como parpadeos que emitirían en su cabeza una especie de choque metálico al mostrarse por medio segundo. Vería varias imagenes, cada cual más extraña sino incoherente que la otra, todas las vería como si estuviera frente a una pantalla enorme la cual tenía sus marcos nebulosos en blanco color. La primera imagen parecía provocar una sensación de frío y apenas se distinguía una especie de estructura. La segunda imagenparecía provocar una sensación de altura, como si se fuera volando hacia donde rayos caían sobre... algo, sin embargo a pesar de sentirse volar, parecía no sentirse viento en el cuerpo. La tercera y quizás más desconcertante imagen, parecería ser una especie de geroglifico el cual daría una sensación de humedad en todo el cuerpo, frío y una especie de nudo en la garganta. Está última se repetiría constantes veces a lo largo de los sueños y a veces parecería murmurar palabras, susurros siseantes e incomprensibles.
Finalmente, el ruido de tambores, gente y danza, llamaría al despertar de la joven de ojos rojos. ¿Cuanto tiempo había pasado? ¿Donde estaba? ¿Por qué estaba allí? sería lo más normal a pensar. Al abrir los ojos Dayana se encontraría con que estaba recostada en una camilla sobre el piso, cubierta con mantas hechas de piel de animal. Se encontraba dentro de una carpa de telas, una tienda y podía percibirse que era de noche aunque en la tienda, un pequeño fuego hecho en maderos dentro de un posillo de greda iluminaba. Afuera se oían sonidos de alguna especie de feria, como si estuviera en la India o África, se oía gente, bulla y fuego. Al costado de Dayana, un niño de color vestido de una simple túnica oliva y de cabello corto y ojos negros, le miraría despertar y se asombraría sonriendo con apenas algunos dientes en su boca. Saldría corriendo hablando en algún idioma que parecía ser nativo y en segundos, un hombre de negro cabello y largo, ojos amarillentos y una barba de unos cuatro días, entraría a la tienda con el niño detrás. El hombre vestía una camisa que alguna vez fue azul y unos pantalones holgados y rotos en las bastas de color marrón. Sus pies estaban descalzos y llenos de la tierra del piso.
¿Habla español? Le dijo con un forzado acento acercándose a ella hasta arrodillarse a su lado izquierdo. ¿Inglés? Volvió a preguntar en una forma más fluída. Y siguió hablando en ese idioma.
Parece ya estar bien... Ha dormido por tres días, señorita. Miró al chiquillo y le dijo algo en aquel idioma extraño. El pequeño fue a una de las esquinas de la tienda y sacó una fuente con agua, trayendola junto con una recipiente pequeño en forma de hoja, una pequeña canoa en la que el pelinegro sacaría algo de aquella agua y se la ofrecería a la mujer . |
|  | | Dayana Wingates BLOODY RAGE

Mensajes: 678 Fecha de inscripción: 05/10/2010 Edad: 23 Localización: Junto a mi esposho :/3 Empleo / Cargo: Veterinaria - Personal no combatiente de los Furianos Frase: Porque ahora nos pertenecemos, unidos para siempre estamos... tienes una parte de mi y honestamente mi vida no valdría nada sin ti... ♪
 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Mar Jun 28, 2011 1:15 am | |
| Todo lo vivido en el crucero habría pasado por última vez como una especie de película de terror en su cabeza, mezclándose con aquellas inentendibles imágenes que aparecían cada cierto momento en su cabeza, mientras que ella naufragaba en un sueño interminable, hasta que de un momento a otro, el solo recordar el momento en que había logrado hacerle un aparente daño a la extraña criatura, el ver la imagen de los sobrevivientes orando por salvarse y por último, el increíble y enorme tamaño de quien sabe qué era se hizo ver ante todos, mezclado con la música y ruidos que comenzaría a escuchar por sus oídos, le permitiría ir abriendo sus ojos parpadeando seguidamente, hasta abrirlos por completo. Miraría unos instantes hacia lo que parecía ser el "techo" de una carpa improvisada de telas, y al darse cuenta de la presencia de alguien más a su lado, poco a poco; aunque con lentitud, iría moviendo su rostro hasta encontrarse con un niño de color que la observaba.
No sabía donde se encontraba, si estaba viva o muerta o si simplemente era un sueño, pero al ver que el niño salía de la tienda y al regresar traía consigo a un hombre, al cual miraría con un aspecto cansado en su rostro, mezclado con confusión. Le miró arrodillarse a su costado, sin levantarse de su lugar y sin entender mucho en un principio lo que quería decirle, por lo cual no le contestó. Aunque luego de haber cerrado por unos instantes sus ojos y tragar con dificultad, sus oídos lograron captar aquello de que había dormido por tres días, aquello le haría abrir los ojos con sorpresa, llegando a levantarse con rapidez, sentándose en el mismo lugar, dejando caer la manta que la cubría sobre sus muslos. - ¿Q-Qu-é...? - Diría con una voz seca y algo rasposa, lo que le obligaría a toser constantemente apretando los ojos, llevándose un puño a cubrir un poco su boca.
Luego vería acercarse nuevamente al niño ofreciéndole aparentemente agua, lo que le haría mirarlo con una suave sonrisa y tras recibir con cuidado el recipiente, lo bebería con cuidado, pero con necesidad hasta beberlo por completo y dejar salir un suspiro de satisfacción al terminar, volvería a toser suave y miraría al niño nuevamente devolviéndole el recipiente. - Gracias... - Diría ya con una voz suave y clara, luego su rostro volvería a fijarse en la del hombre, teniendo una expresión algo seria, y con miedo también. - ¿Qué me ha dicho? ¿qué he dormido por tres días? y el barco y los sobrevivientes, ¿dónde están?, ¿qué sucedió? ¿en dónde estamos? - Tenía muchas preguntas por hacer, aunque sabía que había preguntado quizás ya varias, al menos eran las que más le importaban en el momento. Tan solo deseaba saber que todos estaban a salvo, además, no recordaba absolutamente nada luego de haber visto aquella enorme bestia, si estaba viva... solo podría haber sido un milagro, o al menos eso pensaba. Regalo de Moka~  Gracias, me encantó *o* | Spoiler: | | |  |
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|  | | Albert Wesker BLOODY RAGE

Mensajes: 284 Fecha de inscripción: 24/09/2010 Localización: Donde ningún humano o ser inferior es capaz de siquiera imaginar Empleo / Cargo: Director en jefe de SEELE Frase: Cada día, los humanos Están más cerca de la autodestrucción, yo no estoy destruyendo el mundo, estoy salvándolo.
 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Mar Jun 28, 2011 9:35 am | |
| Al de pelo negro no pareció sorprenderle la reacción de la mujer, por otro lado al niño parecía hacerle hasta algo de gracia. Niños... La dejó beber agua y cuando se la acabó, el hombre entregó el recipiente al niño en las manos y volvió a hablar en idioma extraño, moviendo las manos, señalando cosas a hacer en algún recipiente, como si condimentara algo y el niño partió corriendo hacia afuera.
Será mejor que se recueste, le mandado a hacer un caldo que le devolverá las fuerzas en un santiamen, pero debe reposar. Ordenó las preguntas de la mujer, algo bastante... predecible pero no quería decir que le hostigaban dichas preguntas. El respondió con honestidad y con tanta tranquilidad que pareciera aquel suceso no era nada nuevo o muy sorprendente... parecía.
Veamos... Justamente eso le dije, que ha dormido o más bien ha estado inconsciente por tres dias, un poco más quizás. Lo que sucedió, fue que aparentemente su barco chocó a medio hundirse o algo, porque estaba destrozado a media orilla del mar. Hay varios supervivientes, a muchos se les atendió pero... era demasiado tarde para algunos otros. Hay varios en otras tiendas, usted se encuentra en una tienda, a salvo, y sana. Tenía algunas heridas pero eran leves y nuestra... chamán, ya se las tratado. Esperando ella estuviera aún recostada o al menos sentada, le tocaría la frente con el dorso de la mano derecha apartandola en segundos. Y parece ya tampoco tiene fiebre.
La verdad es que han tenido bastante suerte a sobrevivir, señorita. Su barco se veía muy mal, muy grande, y muy mal. Se encuentra en la Isla Blackmore, asi solían llamarla tiempo atrás. Mi nombre es Ranse Truman, y vivo aquí con los Nagath hace ya unos quince años... o más. Je, es dificil llevar la cuenta cuando se vive en una isla como esta. Sin contar a los de la tribu, soy el único que habla inglés aquí, asi que eso me hace el único con el que puede hablar. En eso, el niño volvió con el recipiente lleno de un caldo caliente que parecía llevar conchas de mariscos, patas de cangrejo, algo de alguna especie de carne y algunas... cosas que parecian plantas. Ranse la tomó y olfateó, miró el plato y con el ceño fruncido miró al chico. Le dio un pequeño zape y en el idoma pareció regañarlo. El chico dijo algo y en segundos volvió con una cuchara hecha de palo y para sopas. Ranse probó primero dicho caldo, solo un poco y luego ofreció el recipiente a la rubia. Tome. |
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 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Vie Jul 01, 2011 8:01 am | |
| Observaba con atención como dialogaban tanto el niño como el hombre mayor, sin éxito de entender realmente lo que hablaban. Cuando el hombre le comentó que se recostara, la chica asintió y sin más tendió a recostarse cubriendose un poco con las mantas de piel, mientras esperaba oír las respuestas a sus interrogativas, las cuales no tardó en oír. Su rostro se mantuvo bajo, con una expresión algo apenada tras oír que no mucha gente había logrado salvarse, pero el saber que habían sobrevivientes, en cierto aspecto la dejó más tranquila. Agradeció al escuchar que le habían tratado las heridas y suspiró cerrando sus ojos, pero se llevaría una pequeña sorpresa para cuando el hombre tocó su frente, aunque no le tomó mucha importancia.
Sabía que simplemente era muchísima suerte o un milagro el que estuviesen con vida luego de enfrentarse a tal criatura, pero no esperaba que pudieran toparse tan pronto con una isla, aquell sin duda le sorprendió. - Ya veo... - Comentó sin mucho ánimo para cuando el hombre le comentó que era el único que hablaba inglés, y no era para menos, aún estaba choqueada por lo vivido tras pensar que tendría un placentero y tranquilo viaje en crucero.
En eso vería al niño regresr con algo en las manos, lo que observaría luego con atención el como el pelinegro parecía examinar la comida, y sintió hasta algo de pena por ver al niño ser regañado. Luego de todo aquello, volvería a sentarse en su lugar para recibir aquel extrañocaldo entre sus manos el cual quedaría observando unos segundos. Sostendría el recipiente con la zurda, y con la derecha tomaría la cuchara para tomar algo de caldo y acercarla a su rostro, lo olería un poco antes de acercarlo a sus labios para probarlo. Para su sorpresa, sabía bastante bien. - Delicioso... - Diría con asombro antes de mirar al hombre y al niño que se lo había traído. - Gracias... - Agradecería con una suave sonrisa, aunque tal vez el niño no pudiera entenderle.
Volvió a tomar otra cucharada de caldo soplando de vez en cuando antes de llevárselo a la boca. - La verdad es que... me sorprende estar viva en éste momento - Comentaría manteniendo su vista baja y fija en el recipiente con la sopa. - El barco no sufrió ningún choque, ni avería, ni nada parecido... - Dijo manteniendo un rostro algo acongojado y quizás asustado y apenado a la vez. - Fuimos atacados por una extraña criatura que... en mi vida había visto u oído hablar de él. Una criatura bastante grande nos atacó de forma sorpresiva terminando por casi destruír el barco de forma completa, mucha gente murió... la verdad es que... no sé que habrá ocurrido, pero simplemente... no deberíamos estar vivos - Poco a poco el rostro de la muchacha se elevó a mirar el rostro del hombre, reflejándose el miedo que vivió en ese momento, pero quería dejarle en claro que, lo que había ocurrido, no había sido un simple accidente. Regalo de Moka~  Gracias, me encantó *o* | Spoiler: | | |  |
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|  | | Albert Wesker BLOODY RAGE

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 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Dom Jul 03, 2011 8:00 am | |
| El hombre fue moviendo la cabeza, comprendía que hubieran sido atacados ya que de haber sido una avería o algo así, el barco no se mostraría como los Nagath lo habían encontrado. Le pareció raro como fue que habiendo sobrevivido, la mujer parecía estar arrepentida o deseando no haberse despertado, eso era lo que el veía en su tono y sus palabras. ¿Hubiera preferido desaparecer como las demás personas? Dejó unos momentos para que ella respondiera.
Su barco fue atacado por el guardián de esta isla, el que los Nagath toman como un dios que les provee de recursos y vida. No son el primer barco que llega, aunque si es la primera vez que tantos sobreviven al ataque. Tiene un gran nombre, pero algunos le llaman Leviatán, o el Leviatán de Blackmore, más bien.
Le contaré algo... señorita. El hombre se rascó un poco la barba, reacomodó la cadera y se sentó de piernas cruzadas apoyando los codos en sus muslos, teniendo las manos juntas por delante de sus tobillos. En esta isla se sacrifica gente para que dicha criatura traiga prosperidad a la tribu, yo no creo mucho en esas cosas, solía ser un hombre de ciencia antes de terminar en este lugar hace años ya. Pero si sé que esa criatura podría compararse con un dios. Ronda esta isla día y noche y tiene una poderosa influencia sobre la tribu, no se que habrá visto usted, pero si vio solo lo que parecen lombrices con colmillos y tentaculos creame que eso es solo la cola de la bestia. Le he visto inundar partes de esta isla de un salto en el agua, le he visto masticar ballenas como un gato comiéndose un ratón y he visto como ha hecho partirse el cielo. Las curanderas de aquí le temen pero el oraculo calla toda respuesta a preguntas sobre el tema, sin embargo, este da profecias relacionadas. Y señorita... he aprendido a creer en esta gente, he visto sus heridas sanarse por arte de magia y he visto como sus danzas sanan enfermedades y sus cantos elevan los elementos. Separó sus manos para colocar una sobre el piso y inclinarse hacia adelante. Usted no ha sobrevivido por casualidad...
Se alejó con lentitud y volvió a asumir su posición anterior. Mientras usted dormía, se le iba a curar y luego a evaluar como sacrificio para la bestia, pero mientras la examinaban las chamanes encontraron al parecer algo en usted, algo que las desconcertó. No tengo idea de que fuera pero dijeron que al despertar, usted debería ir ante el oraculo. Algo de lo que yo debo encargarme. Aclaró la garganta y miró hacia afuera de reojo. En dos segundos volvió a mirar a la rubia. Hay profecias que hablan de dos fuerzas, de una fuerza que les une y forman una fuerza mayor entre las tres. Fuerzas que traeran cambios definitivos a esta tierra y a su gente. Diga lo que quiera, pero una de esas fuerzas fue descrita por el oráculo como una fuerza libre, flotante, voladora. Brillante en blanca luz dorada con pequeños matices rojizos. Si llevamos a eso a una personificación, calsa con usted, señorita... sus ojos rojos, su cabello dorado y sus alas que estoy seguro le permiten volar. Guardó slencio, era bastante información y creyente o no, ella debia procesarlo. Debía, pues si o si, el hombre a su lado debía llevarla en algún momento con dicho oraculo y avisar a la tribu que había despertado. Esto justificaba también el porque ella estaba sola en una chosa mientras los dmeás sobrevivientes estaban en grupos dentro de otras. |
|  | | Dayana Wingates BLOODY RAGE

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 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Mar Jul 05, 2011 7:12 am | |
| Mientras esperaba la respuesta del hombre, se habría tomado otra cucharada de sopa, terminando por negar suavemente con la cabeza manteniendo la vista baja. - Para nada... la verdad estoy agradecida de que hayan sobrevivientes y que esté viva también, pero... es un milagro de que estemos vivos... - Contestaría a aquella pregunta, tomando algo más de sopa con la cuchara, no alcanzando a llevárselo a la boca para cuando le escuchó decir que aquella criatura era el guardían de la isla, algo que sin duda le sorprendió y le hizo alzar la vista mirándole con real sorpresa. - "Leviatán..." - Resonó en su mente, era como el nombre de alguna criatura mítica, pero que por si experiencia sabía que era una realidad.
Bajó el pocillo con la sopa posándolo suavemente sobre sus piernas y sosteniéndolo con ambas manos mientras le miraba y escuchaba con atención. Cada cosa le sorprendía más que otra. ¿Un Dios? ahora entendía el porque sus habilidades le hacían simples cosquillas. Con casi miedo le miró cuando le nombró decir que aquellas lombrices con colmillos, no eran nada más que solo un apéndice de la criatura, y claro que lo creía, pues lo había visto con sus propios ojos. Cuando le nombró sobre los habitantes que sanaban sus heridas, no le sorprendió mucho, pues ella también podía hacerlo, ¿será que en aquella isla también habían bloody rage?, quizás si... aunque ni siquiera estaba segura si seguía en el mismo mundo o no, pero simplemente se mantuvo en silencio.
Lo próximo le llamaría más la atención, ella iba a ser un sacrificio pero para si suerte no fue así. Alzó una de sus cejas al escuchar que debía ir ante un oráculo, la verdad no entendió muy bien cuando le habló sobre aquellas fuerzas, pero... ¿acaso estaba diciendo que una de esas fuerzas era ella?. Parpadeó un par de veces intentando ordenar todo aquello dentro de su cabeza, y tras dejar el pocillo con la sopa a medio tomar a un lado en el suelo, volvió a mirar al hombre algo intrigada y confusa. - ¿Ellos creen que soy una de esas fuerzas?, y... ¿qué se supone debería hacer si así lo fuera? - Sentía algo de miedo en preguntar lo último, pues no sabía si la utilizarían para algo extraño, algún experimento, si tendría que enfrentarse a algo y... en el peor de los casos, con aquella enorme criatura. - ¿Qué es lo que quieren de mi? - Le miraría con unos brillantes, con bastante intriga y algo de inseguridad. Regalo de Moka~  Gracias, me encantó *o* | Spoiler: | | |  |
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|  | | Albert Wesker BLOODY RAGE

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 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Mar Jul 05, 2011 7:47 pm | |
| Ellos estan seguros de que usted es una de ellas, señorita. Pero hasta que el oráculo no hable, nada es seguro. El joven Ranse miró hacia afuera, espiando por el tajo de la tienda y volviendo en breve a mirar a la joven. Lo que ellos quieren dependerá también del oráculo, pero es seguro no se le sacrificará. Tiene demasiada similitud con la profecía descrita y eso le hace importante. Quizás quieran retenerla aquí o quizás no. Pero dudo que su vida corra peligro a manos de la tribu, intente no preocuparse.
La profecía dice que: Las fuerzas que el destino se encargó de unir, brindarán prosperidad con su unión, pero en su camino les rondará la muerte como hojas a los troncos de otoño. Dice que una de las fuerzas es una forma libre y voladora, cuyo brillo dorado y rojizo se encargará de atraer a la otra, cuyo fuego se mecerá sobre los orbes del color de la tierra y que unidos por la fuerza del destino, tomarán partido uniendo lo que no se puede unir... ¿Puede usted relacionarlo con algo? Ranse reacomodaría un poco la cadera y sus brazos estuvieron apunto de cruzarse justo cuando empezaron a oirse exclamaciones de los d ela tribu, conversaciones en alto volumen que parecían asustadas, algo ocurría afuera. El niño volvió acompañado de un adulto con un hueso atravezado en la nariz a modo de piercing, poco cabello y musculos delgados y marcados. Ambos hablaban con Ranse como preocupados diciendole cosas con la voz y con las manos ahciendo señas como de alguna cosa que... era circular, que volaba como un pajaro y como que... ¿disparaba? o lanzaba algo. Ranse hablaba también en ese idioma y todo acabó en que ambos miembros de la tribu salieron de la tienda apuntando al cielo. Ranse volvió la vista a la mujer. Al parecer un helicóptero encontró la isla.
No salió por completo de la tienda, solo se puso de pie y abrió esta justo para ver como exactamente, un helicóptero militar sin emblema alguno y bastante grande, sobrevolaba las tiendas iluminando con un gran foco de color blanco. Los de la tribu no tomaron armas ni nada, pero se separaron formando un circulo enorme en el centro del espacio de las tiendas y el helicóptero empezó a bajar hasta que aterrizó con cuidado cesando poco a poco el rotar de las helices.
Para sorpresa de todos, con viento marino, luz por la maquina y las fogatas de la tribu, solo dos personas estaban en la nave y solo se escuchó una voz añiñada, algo femenina decir "No creo sea muy buena idea que bajes, ya viste como quedó el barco" Y ante esa vocecilla no hubo respuesta alguna. Ranse se quedó quieto y los Xel-nagath también, solo gimiendo de sorpresa y susurrando, mirando como ahora de la nave se bajaba un joven de cabellos ondulados y rojisos mecidos al viento como llamas en su cabeza, de ojos verdes como la hierba y lentes grandes de igual color, piel blanca y ropas consistentes en una gabardina negra y pantalones y botas del mismo color. En su mano derecha, aquel joven llevaba sin levantar un martillo del tamaño de un hacha y cuando ambos pies del sujeto tocaron tierra, este dio dos pasos mirando cauteloso hacia los nativos como si buscara saber con quien podía hablar. Ranse no se movió, sin embargo recordó sus propias palabras; Cuyo fuego se mecerá sobre los orbes del color de la tierra... Repitió en voz alta, cayendo de rodillas y mirando al joven que dejaba mecer su cabello por los vientos y que era esperado por un pequeño peliblanco en la cabina del helicóptero. |
|  | | Dayana Wingates BLOODY RAGE

Mensajes: 678 Fecha de inscripción: 05/10/2010 Edad: 23 Localización: Junto a mi esposho :/3 Empleo / Cargo: Veterinaria - Personal no combatiente de los Furianos Frase: Porque ahora nos pertenecemos, unidos para siempre estamos... tienes una parte de mi y honestamente mi vida no valdría nada sin ti... ♪
 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Jue Jul 07, 2011 1:16 am | |
| Esperó con ansias y quizás con un poco de miedo la respuesta a sus preguntas, pero tras escucharlas, sintió cierto alivio al darse cuenta que tal vez no corría peligro estando con aquellas extrañas personas en aquella isla, pero el saber que tenía cierta similitud con aquella profecía, le hacía sentirse intranquila y algo confusa a la vez. Pero no dijo nada, solo escuchaba con atención, pero se llevaría una sorpresa.
- Forma libre y voladora... brillo dorado y rojizo... cuyo fuego... sobre los orbes... - Tras repetir aquellas palabras mientras los meditaba y buscaba alguna relación entre ellas, sin darse cuenta... - Orbes de color de la tierra... N-No puede ser... - Llegaría a murmurar por lo bajo mientras que su vista poco a poco bajaba hacia sus propias piernas, no estaba segura pero... tenía cierto sentido, pero tenía dudas de que si su deducción era acertada o equivocada. Las exclamaciones de la tribu fuera de la tienda, le sacarían de aquellos pensamientos por unos instantes, obligándole a mirar por entre el espacio que las telas le permitían divisar hacia afuera, pero poco lograba ver. Miró a los hombres hablar sin entender muy bien lo que se decían, pero pronto sus dudas serían respondidas. - ¿Un helicóptero? - Repetiría con algo de impaciencia y confusión a la vez, ¿cómo habían logrado llegar allí?.
Se mantuvo sentada en su lugar mientras el hombre observaba fuera de la tienda, pero podía lograr divisar las luces y escuchar el sonido de las hélices del helicóptero sobre ellos. Luego de que dicho artefacto se detuviera y aterrizara en tierra firme, sus oídos lograron captar una voz bastante familiar, sus ojos se abrieron grandes, ¿podría ser posible que...?. Sin esperar más, la rubia poco a poco comenzó a levantarse de su lugar y caminó con cautela hacia donde se encontraba observando el hombre de cabellos oscuros, al cual con sorpresa le vería arrodillarse en el piso, sin entender porqué, su vista se alzó y por si misma se dió cuenta, que su deducción anterior podría estar acertada, pero sea como sea, no podía quedarse tan solo allí parada viendo como su... pareja había ido aparentemente en su búsqueda.
- ¡¡Hansi!! - Exclamó la chica alzando una mano al aire, teniendo una sonrisa amplia, mejillas rojas y ojos que poco a poco comenzaban a humedecerse. No esperó más, y si se le era permitido salir de la tienda, la rubia correría al encuentro con pelirrojo no importando que toda la tribu les estuvieran observando, Dayana tan pronto estuvo cerca de él, le abrazó con necesidad apoyando su cabeza en el pecho de su pareja. - Hansi... me alegro de que estés aquí y a salvo... - Diría la chica con la voz notablemente temblorosa, ciertamente agradecía el hecho de que en el camino, no se hubieran encontrado con el guardián de la isla. Regalo de Moka~  Gracias, me encantó *o* | Spoiler: | | |  |
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|  | | Hansi Kursch HUMANO

Mensajes: 1294 Fecha de inscripción: 28/09/2010 Edad: 24 Localización: Junto a mi amada Sol y estrellas <3 Empleo / Cargo: Líder de los Furianos Frase: ¿Retreat? ¡Hell! - Sin sacrificio, no hay victoria. -¡No le toques la pancita a mi mujer! ...Solo yo puedo hacerlo *3*-
 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Jue Jul 07, 2011 10:56 am | |
| Off: A partir de ahora narro yo y más tarde se meterá Wesker.
Una vez abajosus pies por alguna extraña razón temblaban un poco, quizás miedo por no encontrar a Dayana pero el barco se había visto medio estrellado más atrás y pedazos y luces hasta acá debían ser pistas, sin embargo esta gente que le rodeaba y ahora comenzaba a murmurar le daba mala espina. Había un hombre diferente en una tienda, justo frente a él y este cayó extrañamente de rodillas murmurando algo, hablaba inglés por lo que Hansi decidió acercarsele pero apenas dio un paso vio a Dayana salir de la tienda y su rostro se transformó en uno sorprendido y iluminado. ¡¡Dayana!! Soltó el martillo y corrió hasta chocar con Dayana en un abrazo que podría estrangular un oso y aferarse a ella como hacía menos de una semana pudo hacer. Dentro del helicoptero Reyryu se dio un cabezaso con el teclado suspirando aliviado de encontrar viva a la mujer y Hansi la recorrió como si no pudiera creerlo.
Separó solo su rostro para mirarla a los ojos, sujetándola de los antebrazos y mirandole como si estuviera apunto de reventar a llorar aunque más por sustos, sorpesa que por otra cosa. No mostraba felicidad resaltante en la cara, pero no significaba que no estuviera feliz de encontrarla. Sabía ¡Sabía que tenías que estar viva! No vine antes, lo lamento. ¡Las cosas en Union estan d elo peor y hasta hace unas horas transmitieron que tu barco había sido atacado, de inmediato salimos a buscarte, los chicos están en Union en plena guerra y...! Iba a seguir pero sintió como si fuera desmayarse por un momento, la car ala tenía roja y la presión le había subido notablemente por todo lo ocurrido. Pero no fue eso lo que le silenció, sino el que de un momento a otro, los nativos que les rodeaban hubieran empezado a arrodillarse y aparentemente a cantar alrededor de la pareja, como si oraran por ellos o algo así.
Ah... ¿Dayana? ¿qué...? En ese qué, iban varias preguntas, preguntas que quería hacer pero que quizás no era un momento del todo adecuado o quizás ni ella tuviera respuestas, pero quería saber que pasaba, que hacía ella allí... y de nuevo, que rayos pasaba. Miraba hacia los aldos viendo con algo de temor como todos los nativos hacian lo mismo, gemir, mecerse y moverse en una espcie de ritual extraño. Todos salvo el hombre que hablaba inglés.
Aquel, Ranse como s ehabía presentado ante Dayana, se puso de pie y camino hasta ellos dos, haciendo esto que Hansi por mero reflejo girara poniendose de costado hacia el hombre y mirándole de forma desconfiada, buscando proteger instintivamente a Dayana abrazandole con la diestra y dejando la zurda libre y empuñada. Ni se le ocurra tocarla... Amenazó el pelirrojo haciendo al pelinegro reaccionar.
Ranse miraría a Dayana, mostrandose... nervioso, peroa la vez se movía sumiso, con un temor y respeto a la vez como quien quiere aconsejar algo a una reina o divinidad cercana pero teme tanto por la sorpresa de tenerla delante... como por el bruto que la abrazaba. Señorita creo... c-creo que sería bueno ir... al oráculo. Las manos del pelinegro temblaron y Hansi frunció el entrecejo como si se indignara. ¡No te la vas a llevar a ninguna parte! |
|  | | Dayana Wingates BLOODY RAGE

Mensajes: 678 Fecha de inscripción: 05/10/2010 Edad: 23 Localización: Junto a mi esposho :/3 Empleo / Cargo: Veterinaria - Personal no combatiente de los Furianos Frase: Porque ahora nos pertenecemos, unidos para siempre estamos... tienes una parte de mi y honestamente mi vida no valdría nada sin ti... ♪
 | Tema: Re: El Leviatán de Blackmore 02 Sáb Jul 09, 2011 10:01 am | |
| Le abrazó como si su vida dependiera de ello y luego se separó tan solo un poco para alzar el rostro y mirarle a los ojos una vez más, estando los suyos notablemente brillosos y algo humedecidos. Negó suavemente con la cabeza dándole a entender que no debía preocuparse, en cirta forma entendía que se demoraran en buscarle y encontrarle, además se llevó la sorpresa de saber que Unión se encontraba en uan nueva guerra, aquello sin duda le borraría la sonrisa del rostro, llegando a mostrar uno más horririzado y confuso a la vez. Quiso preguntarle que había sucedido en su ausencia para que nuevamente hubiera estallado una guerra en Unión, pero si atención se desvió hacia lso nativos que le rodeaban y... ¿alababan?.
Vió una vez más como Ranse se acercaba hacia donde se encontraban, llegando a sorprenderse un poco por la actitud defensiva de su pareja, aunque de todas formas le comprendía. - Espera, Hansi... - Trató de calmarlo tomándole de la mano que había empuñado, para así luego mirarle al rostro y negarle con el rostro suavemente. Volvió a mirar al hombre cuanto éste le habló, y tras ver la nueva reacción del pelirrojo ante ello, se puso entre él y el pelinegro, dándole a éste último la espalda por unos instantes. - Hansi, espera... Él y los nativos están de nuestro lado y han ayudado a los heridos del crucero, como también sanaron mis heridas y cuidaron hasta éste momento... - Buscó con esas palabras darle algo de confianza ante las personas que les rodeaban en primera instancia antes de lo siguiente.
Se acercaría una vez más a su pareja poniéndose a su lado y tomándole de una mano para así volver a mirar de frente al pelinegro, y luego volver a mirar a Hansi. - Debemos hacerle caso e ir... a visitar al oráculo, no puedo explicarte muy bien lo que sucede... apenas estoy entendiendo un poco lo que quieren decir, pero quizás todas esas dudas se solucionen con esa visita... creo que es algo importante - Le miró a los ojos con un rostro algo confuso pero a la vez seguro de lo que decía, además no sentía necesidades de desconfiar de todo lo que le había contado ranse anteriormente al interior de la tienda. - ¿Qué dices, Hansi?- Preguntó directamente, le dejaría en sus manos aquella decisión, que de ser positiva le sonreiría suavemente y miraría a Ranse dándole la pauta para que los guiaran a dicho lugar lo antes posible. Regalo de Moka~  Gracias, me encantó *o* | Spoiler: | | |  |
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